Honduras: El comunicado del ejército de Honduras fue escrito en EE.UU.

15.Ago.09 :: Batalla de ideas

Estados Unidos sigue metiendo la cola del diablo en América Latina. ¿Se acabó la “guerra fría”?

Pese a los esfuerzos que está haciendo Barack Obama para no convertirse en el arbitro del conflicto hondureño, Washington se ha transformado en un verdadero campo de batalla entre las fuerzas del golpista Roberto Micheletti y del presidente derrocado Manuel Zelaya.

Ayer mientras que un grupo de hondureños procedentes de Miami marcharon frente a la Casa Blanca para reclamar que se reconozca al gobierno de Roberto Micheletti al grito de “democracia si, comunismo no”, esta corresponsal pudo confirmar que el borrador del comunicado que emitió el Ejército hondureño en apoyo a la propuesta del mediador Oscar Arias, fue redactado aquí, en las oficinas de un senador demócrata después de días de discusiones entre sus asesores y dos coroneles jóvenes hondureños.

“El nombre del senador debe quedar en el anonimato”, explicó a Clarín una fuente del Senado “pero le confirmo que el borrador fue discutido aquí. Tenemos mucho interés en que el conflicto se solucione porque pensamos que si el golpe triunfa, otros países en América Latina seguirán el mismo camino”.

La fuente no pudo decir si los asesores del senador actuaron solos o en coordinación con la Casa Blanca y/o el Departamento de Estado. Llamó la atención que justo ayer Mary Anastasia O’Grady, la editorialista ultraconservadora de The Wall Street Journal especializada en la región, criticara duramente la política de Obama hacia nuestros países, y muy especialmente, la instrumentada en Honduras. O’Grady sugirió que detrás del acercamiento a los llamados “enemigos de EEUU” como Chávez, Ortega y ahora Zelaya, esta Gregg Craig, el actual Consejero Legal de la Casa Blanca que durante la Guerra en América Central trabajaba en la oficina del Senador Ted Kennedy y seguía los esfuerzos diplomáticos realizados por el Grupo Contadora.

Analistas consultados por Clarín creen que los militares hondureños están divididos, entre la nueva generación que no vivió la Guerra de América Central y que ahora quieren despegarse del golpe y la vieja generación que apoyó la destitución de Zelaya.

“Los coroneles hondureños que vinieron a Washington son muy profesionales, no quieren mezclarse con la política. Están enojados porque EE.UU. les ha cortado la ayuda militar, lo que significa menos entrenamiento, menos recursos”, explicó a Clarín, Vicky Gass, de la Oficina Latinoamericana en Washington. “Yo no creo que el comunicado de los militares hondureños refleje lo que piensa la cúpula militar”, coincidió Michael Shifter de Diálogo Interamericano.

Gass contó a Clarín que los representantes del Partido Republicano que viajaron a Tegucigalpa liderados por el diputado Connie Mack de la Florida para apoyar a Micheletti, se reunieron el domingo en la embajada de EE.UU. en Tegucigalpa con miembros de la sociedad civil hondureña. “Mack informó luego que los presentes están convencidos que Micheletti aceptaría abandonar la presidencia, pero no que Zelaya regrese para instalarse en ella. Entonces una posibilidad es que Micheletti se retira, Zelaya regresa. Gobierna por una semana o dos. Y nombra un presidente interino hasta las elecciones que podrían tener lugar en octubre”, dijo Gass.

El Departamento de Estado volvió a calificar ayer las incursiones de Zelaya en el territorio hondureño de “irresponsables”. No hay peor escenario para EEUU que Zelaya regrese a Tegucigalpa sin un acuerdo político. La posibilidad de que lo arresten y lo transformen en un mártir es muy alta.

“Seguimos urgiendo al presidente Zelaya que permita que se agote este proceso político”, dijo el vocero de la Cancillería Ian Kelly. Y agregó que su país sigue considerando necesaria la restitución de Zelaya pero muchos coinciden en Washington con Michael Shifter cuando dice que “el peor enemigo de Zelaya en este momento es el propio Zelaya, por sus movimientos imprevisibles en la frontera.